¿cómo es pensar en uno mismo?

¿cómo es pensar en uno mismo?

Ensayo sobre lo que pienso de mí mismo

Hace poco, un equipo de estudiantes de la universidad, en el que yo era director de proyecto, presentaba nuestros progresos. Fracasamos estrepitosamente, y aunque todos mis compañeros de grupo se lo tomaron con bastante estoicismo, yo estaba destrozado. La mayoría de los puntos que nuestro tutor criticó fueron puntos que yo introduje en el transcurso del proyecto, y a medida que avanzábamos en el desarrollo, nadie puso objeciones. Imaginaba que nuestra presentación de los progresos sería un momento de gloria. No podía tener más confianza en que nuestro -bueno, a quién quiero engañar- mi trabajo fuera impecable, así que es fácil imaginar cuánto me dolió eso. Después de eso, pregunté a algunas personas que sabía que no iban a endulzar la verdad sobre si yo era una persona tan imponente o tenía algún otro problema social y, basándome en los comentarios que recibí, estos son los problemas que tengo:

En primer lugar, soy un narcisista conversacional. Sigo cambiando el tema de las conversaciones para tener la oportunidad de monologar sobre un tema que me interesa. No respondo a la «escucha activa» de una persona (por ejemplo, asintiendo con la cabeza, ofreciendo indicaciones como «uh-uh» y «sí», haciendo preguntas) para que su tema se agote y yo pueda tomar la palabra «naturalmente». Un tipo con el que hablé me comentó que había conseguido cabrear a toda una compañía de personas con las que me había invitado a pasar el rato por no callar mis experiencias vitales (como yo sólo tenía 18 años y todos los demás eran mayores, puedes imaginarte lo miserable que debió parecer). Dijo que fue un suspiro de alivio cuando me tuve que ir – y, según recuerdo en esa situación particular, la razón por la que me excusé fue que el piso estaba constantemente vacío, lo que tomé como que la gente no era social. (Ni siquiera se me pasó por la cabeza la idea de que yo fuera el problema). Ahora, supongo que era tan desagradable que la gente ni siquiera tenía ganas de conversar.

¿qué piensas de ti mismo?

Los psicólogos llevan mucho tiempo estudiando la autopercepción (cómo pensamos en nosotros mismos). Han aprendido que a medida que los niños entran en la adolescencia, su autopercepción se vuelve más social, lo que significa que empiezan a pensar más en otras personas. Recientemente, los neurocientíficos han estudiado lo que ocurre en nuestros cerebros cuando pensamos en nosotros mismos, lo que nos ha ayudado a entender algunas de las razones por las que la autopercepción se vuelve más social. Alrededor del momento en que los niños empiezan a pasar por la pubertad, el córtex prefrontal medial (mPFC), una parte del «cerebro social», empieza a trabajar mucho más cuando piensan en sí mismos. Esto significa que la misma parte del cerebro que piensa en los demás también se utiliza para pensar en nosotros mismos. La neurociencia nos ha ayudado a entender que los cambios en el cuerpo y el cerebro pueden explicar algunas de las razones por las que nuestra autopercepción se vuelve más social a medida que crecemos.

Imagina que tu familia se acaba de mudar a una nueva ciudad. Seguramente tienes una avalancha de sentimientos en la cabeza: tristeza, curiosidad, emoción y probablemente también algo de nerviosismo. Es tu primer día en tu nuevo colegio: ves caras nuevas, oyes voces nuevas y esperas poder conocer a un nuevo amigo. Al comenzar la clase, tu profesor te hace pasar al frente, les dice a todos tu nombre y te dice: «¡Cuéntanos un poco sobre ti!».

¿cómo te sientes con respecto a ti mismo?

Pensamiento positivo: Deja de hablarte a ti mismo de forma negativa para reducir el estrésEl pensamiento positivo ayuda a controlar el estrés e incluso puede mejorar tu salud. Practique cómo superar la autoconversión negativa con los ejemplos que se ofrecen.Por el personal de Mayo Clinic

¿El vaso está medio vacío o medio lleno? La respuesta a esta antigua pregunta sobre el pensamiento positivo puede reflejar tu visión de la vida, tu actitud hacia ti mismo y si eres optimista o pesimista, e incluso puede afectar a tu salud.

De hecho, algunos estudios demuestran que los rasgos de la personalidad, como el optimismo y el pesimismo, pueden afectar a muchas áreas de su salud y bienestar. El pensamiento positivo que suele acompañar al optimismo es una parte fundamental de la gestión eficaz del estrés. Y la gestión eficaz del estrés está asociada a muchos beneficios para la salud. Si tiendes a ser pesimista, no desesperes: puedes aprender habilidades de pensamiento positivo.

El pensamiento positivo no significa que se mantenga la cabeza en la arena e ignore las situaciones menos agradables de la vida. El pensamiento positivo sólo significa que te enfrentas a lo desagradable de una forma más positiva y productiva. Piensa que va a ocurrir lo mejor, no lo peor.

Por qué es importante pensar en uno mismo

Si no puedes dejar de hablar de ti mismo y te obsesionas constantemente con tu aspecto, podrías estar mostrando tendencias narcisistas, lo que significa que estás obsesionado contigo mismo, especialmente con tu aspecto exterior.

Los eruditos sabrán que la palabra narcisista está relacionada con el mito griego de Narciso, un muchacho conocido por su buen aspecto que, tras enfadar a los dioses, se enamoró de su reflejo en un estanque. Narciso se consumió allí, demasiado fascinado con su aspecto para salvar su propia vida. Una persona narcisista puede sufrir un destino similar. El adjetivo narcisista describe a aquellos que están excesivamente ensimismados, especialmente en su apariencia.

Acerca del autor

Josue Llorente

Soy Josue Llorente, tengo 25 años y soy licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid con experiencia en medios tradicionales y digitales. Me apasiona el periodismo en esta nueva era y su evolución en el medio digital.

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