¿qué pasa si un gato come cebolla?

¿qué pasa si un gato come cebolla?

¿pueden los gatos comer cebollas verdes?

No podía creerlo cuando llegué a casa y encontré a mi gato, Sparkles, comiendo cebollas verdes. Me miró con una expresión de sorpresa como si no tuviera ni idea de que eran malas para su salud. Me enfadé mucho. «¿Cómo has podido hacer esto?» le dije. Ella no me contestó porque no sabe responder, pero la expresión de su cara parecía bastante arrepentida.

La intoxicación por cebolla es grave en los gatos. La gama de síntomas que se presentan depende de la cantidad de cebolla que hayan comido y de la gravedad de su reacción a la misma. Algunos síntomas pueden aparecer inmediatamente después de ingerir la cebolla. Otros pueden tardar unos días en aparecer después de haberla comido.

Un síntoma a tener en cuenta es el babeo excesivo. Es raro que los gatos babeen. Si notas que tu gato produce mucha saliva, es porque su cuerpo está tratando de lavar la cebolla.

Los vómitos y la diarrea son otros dos síntomas comunes de la intoxicación por cebolla que hay que buscar. Los vómitos se producen porque el cuerpo está intentando expulsar la toxina del organismo. Lo mismo ocurre con la diarrea. También puede ser un signo de que el cuerpo de su gato está teniendo problemas para digerir la cebolla.

¿cuánto dura la toxicidad de la cebolla en los gatos?

TopCausas de la toxicidad de la cebolla en los gatosUna cebolla puede resultar tóxica para un felino si se ingiere más de 1 gramo por cada 5 libras de peso corporal. La cebolla en polvo tiene un alto índice de toxicidad y es potencialmente más potente que una cebolla fresca.

La toxicidad de la cebolla en los gatos está causada por el oxidante presente en las cebollas, el disulfuro de n-propilo. Los gatos tienen una alta sensibilidad a la oxidación de los glóbulos rojos, debido a la mayor superficie para que los agentes oxidantes se adhieran a la célula. Cuando el oxidante, el disulfuro de n-propilo, es digerido y entra en el torrente sanguíneo, el cuerpo interpreta este oxidante irregular como un invasor extraño. Como el oxidante ya se ha adherido al glóbulo rojo y no puede eliminarse fácilmente, el organismo destruye las células en un intento de eliminar la sustancia dañina. El resultado final es la hemólisis, o la descomposición de los glóbulos rojos.  ArribaDiagnóstico de la toxicidad de la cebolla en los gatosEl veterinario comenzará el proceso de diagnóstico con un examen físico y una revisión del historial médico de su gato. Le preguntará sobre la dieta actual de su gato, incluyendo los restos de la mesa o los ingredientes de su dieta de alimentos crudos.

¿la cebolla es mala para los perros?

La cebolla es una de las especias vegetales más comunes que existen. Al ser un ingrediente tan sabroso en una gran variedad de platos, es casi imposible echar de menos los bulbos de cebolla en un estante de la cocina habitual. Al igual que muchas especias, las cebollas pueden consumirse cocidas o crudas.

Pero mientras que muchos alimentos para humanos son completamente seguros para los gatos, ciertos alimentos pueden desencadenar una serie de efectos secundarios mortales. Como propietario responsable de un gato, es importante conocer la seguridad de cada alimento humano antes de ofrecérselo a su simpático compañero felino.

La respuesta es un rotundo NO. La cebolla, como la mayoría de los miembros del género Allium, se considera altamente tóxica para los gatos. La exposición a los más pequeños trozos de cebolla puede provocar una enfermedad conocida como envenenamiento por cebolla. Esta enfermedad se manifiesta con una serie de síntomas gastrointestinales y anémicos. Sin una intervención médica urgente, su adorable kitto podría sucumbir a la intoxicación por cebolla.

Un disulfuro específico -el disulfuro de n-propilo- es la sustancia química de la cebolla que da a la planta su aroma característico. El disulfuro de n-propilo es también el compuesto que provoca la irritación de los ojos y el lagrimeo cuando se corta una cebolla.

¿las cebollas cocidas son malas para los gatos?

El gato, previamente sano, había ingerido 2 ó 3 cucharadas de cebolla cocida en mantequilla unas 10 ó 12 horas antes de que comenzara el letargo y las flatulencias. Suponiendo que cada cucharada de cebolla era de unos 15 g, la cantidad aproximada de cebolla ingerida era de 11 a 16,6 g/kg.  GESTIÓN DEL CASO

El veterinario de urgencias se puso en contacto con el Centro de Control de Envenenamiento de Animales de la ASPCA (APCC). El veterinario del APCC de la ASPCA discutió el riesgo potencial de daño oxidativo en los glóbulos rojos (RBC) por la ingestión de cebolla y un plan de tratamiento.

Se realizó un análisis de orina, un recuento sanguíneo completo (CBC), un perfil químico del suero y un frotis de sangre (teñido con azul de metileno nuevo) (Tabla 1). El examen microscópico de los glóbulos rojos mostró cuerpos de Heinz en casi todos ellos. La hemoglobina y la bilirrubina estaban presentes en la orina. El volumen celular empaquetado (VCP) y la concentración total de proteínas eran del 43,6% y 8 g/dl, respectivamente, y el VCP se mantuvo entre el 30% y el 35% cuando se comprobó cada ocho horas durante 24 horas.

Se iniciaron fluidos intravenosos de Plasma-Lyte (Baxter) al doble de la tasa de mantenimiento para mantener la perfusión y proteger los riñones. Se administró N-acetilcisteína diluida (solución al 20% diluida al 5% en agua estéril); inicialmente se administraron 380 mg (140 mg/kg) por vía oral, y luego 190 mg (70 mg/kg) cada seis horas durante cuatro tratamientos adicionales. Las frecuencias cardíaca y respiratoria del gato se comprobaron cada cuatro horas en la clínica de urgencias y se mantuvieron dentro del rango normal.

Acerca del autor

Josue Llorente

Soy Josue Llorente, tengo 25 años y soy licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid con experiencia en medios tradicionales y digitales. Me apasiona el periodismo en esta nueva era y su evolución en el medio digital.

Ver todos los artículos