¿cuántos grados de varices hay?

¿cuántos grados de varices hay?

etapas de las varices

Las varices, también conocidas como várices, son una afección médica en la que las venas superficiales se agrandan y se retuercen.[2][1] Estas venas suelen desarrollarse en las piernas, justo debajo de la piel.[3] Las varices suelen causar pocos síntomas. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar fatiga o dolor en la zona.[2] Las complicaciones pueden incluir hemorragias o tromboflebitis superficiales.[2][1] Las varices en el escroto se conocen como varicocele, mientras que las que se encuentran alrededor del ano se conocen como hemorroides.[1] Debido a los diversos efectos físicos, sociales y psicológicos de las varices, pueden afectar negativamente a la calidad de vida de la persona.[5]

Las varices no tienen una causa específica[2]. Entre los factores de riesgo se encuentran la obesidad, la falta de ejercicio, los traumatismos en las piernas y los antecedentes familiares de la afección[3]. También se desarrollan con mayor frecuencia durante el embarazo[3]. Ocasionalmente, son el resultado de una insuficiencia venosa crónica[2]. Las causas subyacentes incluyen válvulas débiles o dañadas en las venas[1]. Normalmente se diagnostican mediante un examen, incluida la observación mediante ecografía[2].

tipos de varices

Cualquier vena del cuerpo puede convertirse en varicosa, pero lo más habitual es que se desarrollen en las piernas y los pies, sobre todo en las pantorrillas. Esto se debe a que estar de pie y caminar ejerce una presión adicional sobre las venas de la parte inferior del cuerpo.

El riesgo de desarrollar varices aumenta si un familiar cercano padece la enfermedad. Esto sugiere que las varices pueden estar causadas en parte por los genes (las unidades de material genético que se heredan de los padres).

El sobrepeso ejerce una presión adicional sobre las venas, lo que significa que tienen que trabajar más para enviar la sangre de vuelta al corazón. Esto puede aumentar la presión sobre las válvulas, haciéndolas más propensas a las fugas.

Algunas investigaciones sugieren que los trabajos que exigen estar de pie durante mucho tiempo pueden aumentar el riesgo de padecer varices. Esto se debe a que la sangre no fluye con tanta facilidad cuando se está de pie durante mucho tiempo.

Estos síntomas suelen empeorar cuando hace calor o si ha estado de pie durante mucho tiempo. Pueden mejorar cuando camina o si descansa y levanta las piernas. Las almohadas son una buena forma de elevar las piernas cómodamente.

clasificación radiológica de las varices

Antes del CEAP, no existía un método para que los profesionales sanitarios clasificaran la enfermedad venosa. En su lugar, describían los síntomas y los calificaban como leves, moderados o graves. Este método no era útil y carecía de especificidad. A menudo faltaba comunicación entre los proveedores.

El American Venous Forum redactó la primera clasificación CEAP en 1994. Proporciona una clasificación exhaustiva que es aceptada en todo el mundo. La mayoría de los artículos médicos publicados utilizan ahora todo o parte del sistema CEAP. Consta de dos partes: clasificación y puntuación de la gravedad de la enfermedad venosa de las extremidades inferiores. La clasificación CEAP va de C0 (sin enfermedad venosa) a C6 (una úlcera abierta y activa).

C1: Presencia de arañas vasculares, venas reticulares o telangiectasias. Por sí mismas, las arañas vasculares no son más que una molestia estética. Pero señalan algún nivel de reflujo en las venas más grandes de las piernas. Son un precursor directo de las varices.

C2: La formación de varices. Los pacientes comienzan a experimentar síntomas como dolor de piernas, hinchazón y calambres. Esto provoca un aumento de la presión, que a su vez hace que las venas superficiales se hinchen. Con el tiempo, se estiran y se convierten en varices. Sin tratamiento, es probable que la afección progrese a la siguiente fase.

directrices para el tratamiento de las varices pdf

Las venas varicosas, también conocidas como varices, son una afección médica en la que las venas superficiales se agrandan y se retuercen[2][1]. Estas venas suelen desarrollarse en las piernas, justo debajo de la piel[3]. Las venas varicosas suelen causar pocos síntomas. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar fatiga o dolor en la zona.[2] Las complicaciones pueden incluir hemorragias o tromboflebitis superficiales.[2][1] Las varices en el escroto se conocen como varicocele, mientras que las que se encuentran alrededor del ano se conocen como hemorroides.[1] Debido a los diversos efectos físicos, sociales y psicológicos de las varices, pueden afectar negativamente a la calidad de vida de la persona.[5]

Las varices no tienen una causa específica[2]. Entre los factores de riesgo se encuentran la obesidad, la falta de ejercicio, los traumatismos en las piernas y los antecedentes familiares de la afección[3]. También se desarrollan con mayor frecuencia durante el embarazo[3]. Ocasionalmente, son el resultado de una insuficiencia venosa crónica[2]. Las causas subyacentes incluyen válvulas débiles o dañadas en las venas[1]. Normalmente se diagnostican mediante un examen, incluida la observación mediante ecografía[2].

Acerca del autor

Josue Llorente

Soy Josue Llorente, tengo 25 años y soy licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid con experiencia en medios tradicionales y digitales. Me apasiona el periodismo en esta nueva era y su evolución en el medio digital.

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