¿por qué da presión baja?

¿por qué da presión baja?

Alimentos para la presión arterial baja

Descargo de responsabilidad del contenido El contenido de este sitio web se proporciona únicamente con fines informativos. La información sobre una terapia, un servicio, un producto o un tratamiento no respalda en modo alguno dicha terapia, servicio, producto o tratamiento y no pretende sustituir el consejo de su médico u otro profesional sanitario registrado. La información y los materiales contenidos en este sitio web no pretenden constituir una guía completa sobre todos los aspectos de la terapia, el producto o el tratamiento descritos en el sitio web. Se insta a todos los usuarios a que busquen siempre el asesoramiento de un profesional de la salud registrado para obtener un diagnóstico y respuestas a sus preguntas médicas y para determinar si la terapia, el servicio, el producto o el tratamiento concretos descritos en el sitio web son adecuados en sus circunstancias. El Estado de Victoria y el Departamento de Salud no asumirán ninguna responsabilidad por la confianza depositada por cualquier usuario en los materiales contenidos en este sitio web.

Causas de la presión arterial baja

Dentro de ciertos límites, cuanto más baja sea la lectura de la tensión arterial, mejor. Tampoco existe una cifra concreta a partir de la cual se considere que la presión arterial diaria es demasiado baja, siempre que no se presente ninguno de los síntomas de problemas.

Una sola lectura inferior a la normal no es motivo de alarma, a menos que experimente otros síntomas o problemas. Si experimenta mareos, aturdimiento, náuseas u otros síntomas, es conveniente que consulte a su médico. Para ayudar a su diagnóstico, lleve un registro de sus síntomas y actividades en el momento en que se produzcan.

Qué se considera presión arterial baja

Hay muchas cosas que pueden hacer que la tensión arterial sea demasiado baja (menos de 90/60 milímetros de mercurio o mmHg, lo que se denomina hipotensión). Puede deberse a factores no relacionados con una enfermedad subyacente, como la deshidratación o los efectos secundarios de la medicación. Pero también puede ser el resultado de cuestiones como problemas cardíacos, alteraciones hormonales, afecciones neuronales e incluso el embarazo.

Una causa especialmente importante de la presión arterial baja es la hipotensión ortostática, que a veces se denomina hipotensión postural. Este fenómeno se produce cuando la presión arterial desciende rápidamente durante los cambios de posición del cuerpo, normalmente al pasar de estar sentado a estar de pie. Cuando se da esta condición, provoca los clásicos signos de que la presión arterial es demasiado baja, como mareos, visión borrosa y desmayos.

Normalmente, los receptores nerviosos señalan cuando se está levantando y el sistema nervioso central responde diciendo a los músculos de las paredes de las arterias que se contraigan para aumentar la presión arterial, además de decirle al corazón que lata más rápido. Esto evita que la sangre se acumule en la parte inferior del cuerpo.

Cómo aumentar la presión arterial

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias cuando el corazón la bombea. Suele describirse en dos cifras: sistólica y diastólica. Las cifras registran la presión arterial en milímetros de mercurio (mm Hg), y la sistólica figura por encima de la diastólica. Para la mayoría de los adultos, una tensión arterial saludable suele ser inferior a 120/80 mm Hg. La tensión arterial baja es aquella que es inferior a 90/60 mm Hg.

Algunas personas tienen la tensión baja todo el tiempo, y es normal para ellas. Otras personas experimentan un descenso repentino de la presión arterial o tienen una presión arterial baja que puede estar relacionada con un problema de salud. Muchos sistemas del cuerpo, incluidos los órganos, las hormonas y los nervios, regulan la presión arterial. Por ejemplo, el sistema nervioso autónomo envía la señal de «lucha o huida» que, dependiendo de la situación, indica al corazón y a otros sistemas del cuerpo que aumenten o disminuyan la presión arterial. Los problemas del sistema nervioso autónomo, como en la enfermedad de Parkinson, pueden provocar una presión arterial baja.

Acerca del autor

Josue Llorente

Soy Josue Llorente, tengo 25 años y soy licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid con experiencia en medios tradicionales y digitales. Me apasiona el periodismo en esta nueva era y su evolución en el medio digital.

Ver todos los artículos